Celebramos en el Perú un año más de lucha en el Día Internacional de las Mujeres. Nosotras ciudadanas, feministas, niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres adultas mayores, con discapacidad, campesinas, indígenas, andinas y amazónicas, afroperuanas, migrantes, trabajadoras del hogar, víctimas de esterilizaciones forzadas, sindicalistas, trabajadoras no remuneradas, amas de casa, mujeres en situación de trata, en situación de comercio sexual, lesbianas, bisexuales, mujeres trans, personas de género no binario, mujeres viviendo con VIH, trabajadoras sexuales; integrantes de colectivos, plataformas, frentes, organizaciones y movimientos, afectadas por las múltiples violencias y discriminaciones; tomamos las calles y expresamos a las autoridades y a ciudadanía en general, nuestra defensa y nuestro compromiso con la igualdad de género.

Rechazamos y denunciamos las campañas de desinformación y de oportunismo político que sectores de iglesias evangélicas y católica vienen realizando en contra de la igualdad de género y de las políticas de no discriminación que el Estado en sus tres niveles gobierno tiene la obligación de cumplir. La oposición que estos sectores impulsan contra la incorporación del enfoque de igualdad de género en el nuevo Currículo Nacional es parte de esta tendenciosa campaña. Alertamos que esas organizaciones religiosas y sus aliados a través de sus mensajes tergiversados están reforzando una cultura de intolerancia, excluyente, antidemocrática, machista y patriarcal. Intentan imponer posiciones regresivas y fundamentalistas, contrarias a la laicidad del Estado y a nuestros derechos y libertades conquistados a lo largo de la historia y que hoy se pretende desconocer y hacer retroceder.

Como resultado de más de 100 años de lucha feminista, movimiento inspirador y civilizatorio, la igualdad de género en el Perú ha significado avances en el reconocimiento de derechos y ampliación de ciudadanía para las mujeres y para colectivos tradicionalmente excluidos y discriminados. También ha generado cambios culturales, de sentidos comunes y de mayor sensibilidad frente a las violencias y las múltiples discriminaciones. Estos avances deben seguir ampliándose y consolidándose para lograr la igualdad sustantiva y el pleno respeto de los derechos, dignidad y autonomía de las personas para que puedan desarrollar sus proyectos de vida en una sociedad más democrática que hoy se ve remecida por la impunidad que se pretende lograr por los múltiples delitos de pederastia, violencia sexual y psicológica en el Sodalicio (caso Figari y otros) y por la constatación de la corrupción instalada en los más altos niveles de los diferentes gobiernos de nuestro país.

Por ello, demandamos al Presidente de la República y a todas las autoridades a reafirmar la vigencia, legitimidad y profundización de la igualdad de género en todo el quehacer del Estado y específicamente a implementar el Currículo Nacional como política pública que garantiza una educación basada en la igualdad, respeto de la diversidad y educación sexual integral erradicando todo tipo de violencias en la escuela. Convocamos a la ciudadanía, a cerrar filas en defensa de una sociedad libre e igualitaria, vigilante de la acción del Estado, sin corrupción y respetuosa de las diversidades.
¡Las mujeres en nuestras diversidades, siempre luchando por nuestros derechos, por igualdad de género, democracia, Estado laico y contra la corrupción!

Lima 8 de marzo, 2017
(Publicado en La República)